Святий Апостол Андрій — перший архієпископ Константинопольський, патріарх Вселенський і Апостол Український.
На київських горах стояли ноги його, і очі його Україну бачили, а уста благословляли, і насіння віри він у нас насадив.
Воістину Україна нічим не менша від інших східних народів, бо і в ній проповідував Апостол.
На київських горах стояли ноги його, і очі його Україну бачили, а уста благословляли, і насіння віри він у нас насадив.
Воістину Україна нічим не менша від інших східних народів, бо і в ній проповідував Апостол.
Desde el bautismo de la Rus'-Ucrania hasta nuestros días
La Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kiev remonta sus orígenes a la predicación del santo apóstol Andrés el Primer Llamado (siglo I), al bautismo del príncipe Askold (862) y al bautismo de la Rus'-Ucrania bajo el santo e igual a los apóstoles príncipe Vladímir el Grande (988). Como heredera de la antigua Metropolía de Kiev, fundada tras el Bautismo de la Rus de Kiev, se reconoce continuadora de la tradición espiritual, teológica y eclesiástica que dio origen al cristianismo de los pueblos eslavos orientales.
Durante siglos, la Metropolía de Kiev formó parte del Patriarcado de Constantinopla y constituyó el principal centro espiritual de la Rus'. Asimismo, la Iglesia se reconoce heredera de las históricas Metropolías de Galitzia, Bucovina, Kefe y Gotia, así como de otras estructuras ortodoxas que existieron en Ucrania y en la diáspora ucraniana a lo largo de los siglos.
A lo largo de la Edad Media y la época moderna, la Iglesia de Kiev desarrolló una rica tradición teológica, litúrgica y cultural. Instituciones como la Academia Kiev-Moguila desempeñaron un papel fundamental en la formación del clero y en la preservación de la herencia espiritual de la Ortodoxia. Entre las figuras más destacadas de este período se encuentra el metropolita Pedro (Petró) Moguila, cuyo legado continúa siendo reconocido en todo el mundo ortodoxo.
Los acontecimientos políticos de los siglos XVII y XVIII transformaron profundamente la situación de la Iglesia de Kiev. Con el paso del tiempo, la antigua Metropolía perdió gran parte de su autonomía histórica y quedó integrada en las estructuras eclesiásticas del Imperio ruso. Sin embargo, el deseo de restaurar una Iglesia ucraniana con gobierno propio permaneció vivo entre el clero y los fieles.
Tras la caída del Imperio ruso y el surgimiento del movimiento nacional ucraniano, en 1921 fue restaurada la Iglesia Ortodoxa Autocéfala Ucraniana. Aunque aquella experiencia fue posteriormente reprimida por el régimen soviético, la tradición eclesiástica autocéfala sobrevivió tanto en Ucrania como en las comunidades de la diáspora establecidas en Europa y América del Norte.
El resurgimiento de la vida religiosa durante los últimos años de la Unión Soviética permitió una nueva restauración de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. En 1990, un Sóbor Ortodoxo Panucraniano eligió al metropolita Mstyslav (Stepán Ivánovich Skrípnik) como patriarca de Kiev y de toda la Rus'-Ucrania, fortaleciendo los vínculos entre la Iglesia en Ucrania y las comunidades de la diáspora.
Un acontecimiento decisivo tuvo lugar los días 25 y 26 de junio de 1992, cuando un Sóbor celebrado en Kiev constituyó la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kiev como una Iglesia local unificada. El patriarca Mstyslav fue reconocido como su primer primado, consolidando así la continuidad histórica de la tradición eclesiástica de Kiev.
Tras el fallecimiento del patriarca Mstyslav en 1993, la Iglesia fue guiada por el patriarca Volodímir (Vasil Omeliánovich Romaniuk) y, posteriormente, por el patriarca Filaret (Mijaílo Antónovich Denisenko), elegido en 1995. Bajo su liderazgo, el Patriarcado de Kiev experimentó un importante crecimiento pastoral, consolidando parroquias, monasterios, instituciones educativas y comunidades en Ucrania y en diversos países del mundo.
En 2026, tras el fallecimiento del patriarca Filaret, el Sóbor de Obispos eligió como patriarca de Kiev y de toda la Rus'-Ucrania a su santidad Nikodim (Volodímir Stepánovich Kobzar), continuando así la misión espiritual y pastoral de la Iglesia.
Hoy, la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kiev continúa proclamando el Evangelio, preservando la herencia espiritual de la antigua Iglesia de Kiev y sirviendo a los fieles tanto en Ucrania como en las comunidades de la diáspora presentes en distintos continentes.
Durante siglos, la Metropolía de Kiev formó parte del Patriarcado de Constantinopla y constituyó el principal centro espiritual de la Rus'. Asimismo, la Iglesia se reconoce heredera de las históricas Metropolías de Galitzia, Bucovina, Kefe y Gotia, así como de otras estructuras ortodoxas que existieron en Ucrania y en la diáspora ucraniana a lo largo de los siglos.
A lo largo de la Edad Media y la época moderna, la Iglesia de Kiev desarrolló una rica tradición teológica, litúrgica y cultural. Instituciones como la Academia Kiev-Moguila desempeñaron un papel fundamental en la formación del clero y en la preservación de la herencia espiritual de la Ortodoxia. Entre las figuras más destacadas de este período se encuentra el metropolita Pedro (Petró) Moguila, cuyo legado continúa siendo reconocido en todo el mundo ortodoxo.
Los acontecimientos políticos de los siglos XVII y XVIII transformaron profundamente la situación de la Iglesia de Kiev. Con el paso del tiempo, la antigua Metropolía perdió gran parte de su autonomía histórica y quedó integrada en las estructuras eclesiásticas del Imperio ruso. Sin embargo, el deseo de restaurar una Iglesia ucraniana con gobierno propio permaneció vivo entre el clero y los fieles.
Tras la caída del Imperio ruso y el surgimiento del movimiento nacional ucraniano, en 1921 fue restaurada la Iglesia Ortodoxa Autocéfala Ucraniana. Aunque aquella experiencia fue posteriormente reprimida por el régimen soviético, la tradición eclesiástica autocéfala sobrevivió tanto en Ucrania como en las comunidades de la diáspora establecidas en Europa y América del Norte.
El resurgimiento de la vida religiosa durante los últimos años de la Unión Soviética permitió una nueva restauración de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. En 1990, un Sóbor Ortodoxo Panucraniano eligió al metropolita Mstyslav (Stepán Ivánovich Skrípnik) como patriarca de Kiev y de toda la Rus'-Ucrania, fortaleciendo los vínculos entre la Iglesia en Ucrania y las comunidades de la diáspora.
Un acontecimiento decisivo tuvo lugar los días 25 y 26 de junio de 1992, cuando un Sóbor celebrado en Kiev constituyó la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kiev como una Iglesia local unificada. El patriarca Mstyslav fue reconocido como su primer primado, consolidando así la continuidad histórica de la tradición eclesiástica de Kiev.
Tras el fallecimiento del patriarca Mstyslav en 1993, la Iglesia fue guiada por el patriarca Volodímir (Vasil Omeliánovich Romaniuk) y, posteriormente, por el patriarca Filaret (Mijaílo Antónovich Denisenko), elegido en 1995. Bajo su liderazgo, el Patriarcado de Kiev experimentó un importante crecimiento pastoral, consolidando parroquias, monasterios, instituciones educativas y comunidades en Ucrania y en diversos países del mundo.
En 2026, tras el fallecimiento del patriarca Filaret, el Sóbor de Obispos eligió como patriarca de Kiev y de toda la Rus'-Ucrania a su santidad Nikodim (Volodímir Stepánovich Kobzar), continuando así la misión espiritual y pastoral de la Iglesia.
Hoy, la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Kiev continúa proclamando el Evangelio, preservando la herencia espiritual de la antigua Iglesia de Kiev y sirviendo a los fieles tanto en Ucrania como en las comunidades de la diáspora presentes en distintos continentes.
Nuestra presencia en México
La presencia de nuestra Iglesia en los Estados Unidos Mexicanos comenzó el 24 de febrero de 1997, cuando el entonces archimandrita David (René Joseph Marcel Poirier), posteriormente arzobispo de Florida y del Caribe, fundó la Misión Ortodoxa de Barrosa (Pravoslávna Mísiya v Barrosi), en el sur del Estado de Veracruz. Con el paso de los años impulsó también la construcción del Monasterio de la Santísima Trinidad (Sviato-Troítskij Monastir), concebido en armonía con la arquitectura y las tradiciones de la región.
En 1999, gracias a las gestiones de la condesa Ghislaine Alix D'Arfeuille, se obtuvo el apoyo de los Clubes Rotarios de Bruselas (Reino de Bélgica) y de San Andrés Tuxtla (Veracruz), lo que permitió la instalación de un sistema de agua potable para toda la comunidad.
En el año 2000, el archimandrita David inició la construcción de la Iglesia de la Madre de Dios (Храм Матері Божої) en la comunidad de Los Mangos, Veracruz. Por diversas circunstancias, la obra quedó inconclusa.
De manera paralela, logró el respaldo del Principado de Mónaco para poner en marcha una pequeña escuela rural en el Monasterio: el Instituto San Miguel (Institut Sviatóho Mijaíla), que estuvo dedicado a la alfabetización y capacitación de los indígenas popolucas de la región.
En 2003 fue consagrado obispo y destinado al Caribe. Dos años más tarde fue elevado a la dignidad de arzobispo. El 4 de enero de 2006 falleció repentinamente en la República Dominicana mientras realizaba una visita pastoral a una misión, permaneciendo fiel a su ministerio hasta el final de su vida.
Por razones pastorales, en 2008 el Monasterio de la Santísima Trinidad fue trasladado a la ciudad de Xalapa, capital del estado de Veracruz, conservando siempre el espíritu misionero y el carisma heredados de su eminencia David.
Hoy, bajo la autoridad de su beatitud Daniel (Daniel de Jesús Ruiz Flores), metropolita de México y de Todo México, la Iglesia desarrolla su labor pastoral en diversas comunidades de los estados de Veracruz y Jalisco. A través de parroquias, misiones e iniciativas pastorales, procuramos servir con sencillez y dedicación, dando testimonio de la presencia de Cristo mediante el amor, la oración y el servicio a nuestros semejantes.
En 1999, gracias a las gestiones de la condesa Ghislaine Alix D'Arfeuille, se obtuvo el apoyo de los Clubes Rotarios de Bruselas (Reino de Bélgica) y de San Andrés Tuxtla (Veracruz), lo que permitió la instalación de un sistema de agua potable para toda la comunidad.
En el año 2000, el archimandrita David inició la construcción de la Iglesia de la Madre de Dios (Храм Матері Божої) en la comunidad de Los Mangos, Veracruz. Por diversas circunstancias, la obra quedó inconclusa.
De manera paralela, logró el respaldo del Principado de Mónaco para poner en marcha una pequeña escuela rural en el Monasterio: el Instituto San Miguel (Institut Sviatóho Mijaíla), que estuvo dedicado a la alfabetización y capacitación de los indígenas popolucas de la región.
En 2003 fue consagrado obispo y destinado al Caribe. Dos años más tarde fue elevado a la dignidad de arzobispo. El 4 de enero de 2006 falleció repentinamente en la República Dominicana mientras realizaba una visita pastoral a una misión, permaneciendo fiel a su ministerio hasta el final de su vida.
Por razones pastorales, en 2008 el Monasterio de la Santísima Trinidad fue trasladado a la ciudad de Xalapa, capital del estado de Veracruz, conservando siempre el espíritu misionero y el carisma heredados de su eminencia David.
Hoy, bajo la autoridad de su beatitud Daniel (Daniel de Jesús Ruiz Flores), metropolita de México y de Todo México, la Iglesia desarrolla su labor pastoral en diversas comunidades de los estados de Veracruz y Jalisco. A través de parroquias, misiones e iniciativas pastorales, procuramos servir con sencillez y dedicación, dando testimonio de la presencia de Cristo mediante el amor, la oración y el servicio a nuestros semejantes.
Sucesión ininterrumpida
La línea de sucesión apostólica de la Iglesia en México procede de la Iglesia Ortodoxa de Polonia, a través del metropolita Dionisij (Kostyantín Mikoláyovich Valedinskij), quien, el 29 de abril de 1913 fue consagrado obispo teniendo como principal consagrante a su santidad Gregorios IV (Gantos George Haddad), patriarca de Antioquía y de todo el Oriente. Años más tarde, el metropolita Dionisij desempeñaría un papel decisivo en la vida de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana, apoyando la restauración de su jerarquía durante los difíciles años de la Segunda Guerra Mundial.
En 1941, el metropolita Dionisij fue el principal consagrante del arzobispo Palladiusz (Petro Vidibida-Rudenko), quien llegaría a convertirse en uno de los principales jerarcas de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana Autocéfala en el Exilio. La jerarquía encabezada por Palladiusz fue reconocida como autocéfala y mantuvo comunión eclesiástica con el Patriarcado de Constantinopla durante el ministerio de su toda santidad Atenágoras (Aristokles Spyrou).
La sucesión continuó cuando, en 1967, el arzobispo Palladiusz actuó como principal consagrante del arzobispo Joseph (Joseph Anthony McCormack). Diez años más tarde, en 1977, el arzobispo Joseph fue el principal consagrante del arzobispo Daniel (Daniel James Dever Dahl), continuando así la transmisión ininterrumpida del ministerio episcopal.
El 19 de enero de 2003, el arzobispo Daniel (Daniel James Dever Dahl) ratificó y co-consagró al obispo Daniel (Daniel de Jesús Ruiz Flores) en la Iglesia de San José (Iósif) de La Tinaja, Veracruz. Por esta línea sucesoria, Vladika Daniel se encuentra a cuatro generaciones episcopales del metropolita Dionisij de Varsovia y de toda Polonia, heredando así una sucesión que conecta con las Iglesias de Antioquía, Polonia y la tradición histórica de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana.
De este modo, la sucesión apostólica de nuestro clero no constituye únicamente una cadena histórica de consagraciones episcopales, sino también un testimonio vivo de comunión con la Iglesia de los siglos, transmitida de generación en generación mediante la imposición de manos y la gracia del Espíritu Santo, conforme a la fe recibida de los santos Apóstoles.
En 1941, el metropolita Dionisij fue el principal consagrante del arzobispo Palladiusz (Petro Vidibida-Rudenko), quien llegaría a convertirse en uno de los principales jerarcas de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana Autocéfala en el Exilio. La jerarquía encabezada por Palladiusz fue reconocida como autocéfala y mantuvo comunión eclesiástica con el Patriarcado de Constantinopla durante el ministerio de su toda santidad Atenágoras (Aristokles Spyrou).
La sucesión continuó cuando, en 1967, el arzobispo Palladiusz actuó como principal consagrante del arzobispo Joseph (Joseph Anthony McCormack). Diez años más tarde, en 1977, el arzobispo Joseph fue el principal consagrante del arzobispo Daniel (Daniel James Dever Dahl), continuando así la transmisión ininterrumpida del ministerio episcopal.
El 19 de enero de 2003, el arzobispo Daniel (Daniel James Dever Dahl) ratificó y co-consagró al obispo Daniel (Daniel de Jesús Ruiz Flores) en la Iglesia de San José (Iósif) de La Tinaja, Veracruz. Por esta línea sucesoria, Vladika Daniel se encuentra a cuatro generaciones episcopales del metropolita Dionisij de Varsovia y de toda Polonia, heredando así una sucesión que conecta con las Iglesias de Antioquía, Polonia y la tradición histórica de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana.
De este modo, la sucesión apostólica de nuestro clero no constituye únicamente una cadena histórica de consagraciones episcopales, sino también un testimonio vivo de comunión con la Iglesia de los siglos, transmitida de generación en generación mediante la imposición de manos y la gracia del Espíritu Santo, conforme a la fe recibida de los santos Apóstoles.




